El Sonorense Ilustrado: soy una caricatura de mí mismo

© Daniel Trujillo

David Cano

¿Qué rock, plebes ilustres? Y sí, ando como buqui con juguete nuevo respecto a la inauguración de este espacio llamado “El Sonorense Ilustrado: soy una caricatura de mí mismo y pa´ la chaviza hípster: ESI, ya ven cómo son. Así que aquí estaré con ustedes todos los viernes compartiendo mi humilde óptica sobre temas diversos del acontecer nopalero, ergo, pásenle a lo barrido, es decir, sean ustedes bienvenidas y bienvenidos a esta su humilde morada. 

De entrada, dirán ¡vaya timo! Deja tú lo de sonorense, ¿ilustrado? Sobre la primera controversia recurro a la Chabelita Vargas, en esa épica ocasión cuando le increparon no ser de factura nacional, a lo que respondió “Los mexicanos nacemos donde nos da la rechingada gana”, lo mismito nos sucede a los sonorenses y respecto a lo de ilustrado, no es porque sea sabio y docto, sino porque siempre termino siendo una caricatura de mí mismo.

Y bueno, como no me gusta perder la bonita costumbre de lo anecdótico, les contaré cómo surge esta columna (si la idea la traía rondando por mi tatema desde hace rato, pero nomás no se daban las condiciones), por eso es importante que les comparta cómo sucedió todo. No es por andar de jungeano de closet, pero algo tiene que ver el fenómeno de la simultaneidad de dos sucesos vinculados por el sentido, pero de manera acausal, pa´ pronto, la sincronicidad, pues.

La cuestión es la siguiente: desde el mes pasado a la fecha, por cuestiones cosmológicas que vaya usté a saber, se suscitaron algunos acontecimientos, que como diría mi paisano el JC Chávez “la mera verdad” sí me sacaron de onda chingonométricamente hablando.

Todo comenzó dos días antes del tan esperado final de GOT. Por mala leche o esa pertinaz tendencia tan mía de hacer mofa de las cosas, se me ocurrió hacer un spoiler falso de la serie, y nada, me quedé de las de ¡recórcholis! (sí, en los ochenta veía caricaturas), pues nada que todo pasó tal cual lo escribí, claro, salvo la aparición de Cristian Castro trepado en un dragón.

Luego la siguiente semana de nuevo conjuraron los astros a favor de mi alucinada mente, toda una semana estuve escribiendo en mi muro del feibul emotivas entradas sobre la inminente victoria del en esas fechas desconocido gordo precioso, Andy Ruiz, claro en ese momento varios se burlaron de mí y hasta me querían regalar una bonita camisa (de fuerza), pero ¿no qué no? Ahora tenemos al primer mexicano champ de los pesos completos.

Por si estos eventos azarosos fueran poco, días después de eso, me entró nostalgia por mi tierra, igual tenía hambre, y es que por la crisis hace rato que no me chuto un buen corte de carne. Andaba con esa sensación de extrañar a Obregón, Sonora, caminando por el metro de la capirucha, cuando en las pantallas aparece el nuevo video “Demasiado mexicano” de los “Nunca Jamás”, que son unos morros de Obson. En eso llego a la casa y me suena el celular. Era mi hermano, él radica en la Sultana del norte. El vato andaba que no cabía en él mismo porque se había encontrado un grupo del feibul “Sonorenses en MTY” y estaban por organizar una reunión. Colgué después de aventarme una larga conferencia y se me ocurrió ir a cenar a un lugar de comida de allá, “El Arre Sonora” y que me voy topando con un escritor cajemense, Abdul Machi, aplicamos la de unas “platicadoras” bien heladas. Me enteré que vino a Ciudad Monstruo por unos asuntos muy chidos. Resulta que mi terruño está nominado para ser una de las “Ciudades creativas” de la Unesco en la categoría de gastronomía. Entonces nos pusimos a dialogar al respecto, eso lo tengo fresco porque fue hace poco y además me entraron ganas de narrar el encuentro (nada más he escrito un cuento en el año).

Escenario: Abdul y Cano, música de banda a modo de atmósfera y atrás de nuestra mesa un aparador con fotos y el ajuar en rojo con detalles en dorado que usaba en sus conciertos el Chuy Vega (para quienes no lo topen, es una especie de Valentín Elizalde, muy famoso en el noroeste del país).

Cano:¿A ver cómo está eso de que Obson ciudad creativa?  (ya saben cómo soy de mitotero)

Abdul: Sí, es un proyecto que está impulsado por el ITSON. Mira haz de cuenta que la Unesco hace un concurso entre ciudades, en esta edición Obregón va contra Mazatlán, Mérida y Oaxaca y en el mes de noviembre se darán los resultados.

Cano: No pues sí está difícil el tiro, pero bueno, después de lo del Andy Ruiz, ya todo es posible. Estuvo chida la pelea. Además, no es porque uno sea de allá, pero eso motivaría mucho a la raza. Recuerdo cuando vivía allá, Obson estaba en su esplendor… Y por qué no habría de ser ciudad creativa si tiene la mejor carne del país, además, los dogos son también los más ricos.

Como Abdul anda en eso, claro que me respondió con datos más macizos.

Abdul: Ah claro, en el New York Times hasta salió un reportaje al respecto de los dogos de Obson, y lo de la carne es bien sabido. Pero hay más historia Cano, nuestro Premio Nobel de la paz, (Ahí sí me quedé con cara de What) Norman Borlaug. Acuérdate de la revolución verde, cuando el Valle del Yaqui era el granero de México y resolvió problemas de hambruna a nivel mundial. Con el bacanora, los coricos, las coyotas y tantas otras cosas que se producen allá ¿por qué no habríamos de ganar?

Cano: Pues, está difícil, pero la neta con que Obregón sea candidata ya dice mucho. Pues, ojalá y se lo lleven. Sí extraño a los compas, aunque ya muchos ni viven allá, y me gusta volver a mi barrio y todo eso, pero lo que más extraño es la comida, pa´ que te hecho mentiras. La última vez que fui a visitar por lo del encuentro de escritores que organiza la Mara Romero y el Juan Manz, “El asedio de los signos” me tocó ir al museo de los yaquis y les quedo curado. Oye, por cierto, y qué me cuentas de la morrita está, la que está bien guapa, la Susana R

Bueno, plebes ya no le sigo, porque luego va a terminar pareciéndose esto a una burda publicación de TV Notas, el caso es que si voy andar con el Yisus in the mouth hasta no saber el fallo.

Retomando lo de los hechos patafísicos, al otro día de ver a Abdul fui visitar a una amiga poeta. Después de charlar de cosas personales, las cuales no narraré (creo que me excedí hace rato), me comenta: oye Cano ¿por qué no sacas una columna en alguna revista? Vi tus publicaciones sobre el boxeador y las de la serie de HBO y si las hubieras publicado en una columna, en vez de en tu muro de feis, de seguro creaban más impacto, ¿no crees? Entonces, me quedé meditando…

En la noche de ese día tenía que hablar con la bandita de Witral sobre un proyecto y Fernando Zaragoza me preguntó y la columna que querías aventarte ¿qué onda? Le contesté, ahora sí la sacó mi Fer, posteriormente le conté lo mismo que a ustedes sobre los eventos extraños de los últimos días, y es así que ahora estamos aquí.

Me despido plebes ilustres, porque tanta verborrea también ataranta, y espero me visiten todos los viernes. Tomen como “open house” este texto.

P.D. En la siguiente entrega les hablaré de una teoría sobre la CdMx, donde el güero pelo de mapache atropellado, Donald Trump, es parte del meollo.

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