Proyecto Voces Masculinas de lugares comunes ®

Izabel Janasiewicz Méndez y Rodolfo Fonseca

Todos deseamos en momentos especiales cambiar el género que nos fue asignado pero no recrear nuestra esencia. Aprovechamos cada oportunidad para beneficiarnos de nuestras fuerzas y debilidades. Justificar nuestras acciones basándonos en nuestro sexo es irreverente e irrelevante en este momento. Cuando cada individuo consiga liberarse a sí mismo, de la hegemonía que se le imponga, incluso de sí mismo, podremos pensar en un futuro manufacturado por un nuevo orden mundial donde la convivencia entre amantes, compañeros de escuela o trabajo, incluso con la familia, sea un ambiente seguro para expresarnos y de esa forma descubrir si realmente sabemos qué hacer con nuestra vida.

El estallido de movimientos plenamente feministas o alternativos critican las acciones de un género perdido cuando se le pregunta sobre su esencia y superficialidad. Esto nos lleva a pensar que la era en la que nos encontramos se caracteriza por la individualización del sujeto, es decir éstese reconoce y se quiere reconocer como único y original, comparando continuamente sus habilidades, características o sentidos, con el resto del mundo.

Por su parte los grupos de varones (considerándose oportuna pero no definida o tajantemente determinante la etiqueta) cercanos a la reflexión colectiva e individual, tienen claro lo importante de proponer movimientos sociales que los involucren como individuos de la sociedad, sin transformarse en seres pasivos frente a las mujeres u otro tipo de varones, en ese mismo sentido tampoco resulta oportuno pensar en una feminización del rol del varón como superación del machismo tradicionalmente concebido. Por el contrario busca la aceptación de su habilidad para asumir actitudes plenamente emocionales conectadas con la ternura, el amor, el compromiso o una sexualidad sin tabúes, sin perder la masculinidad.

Las acciones identitarias del individuo dependen de la distinción consciente e inconsciente entre cuerpo y espíritu. Si observamos los procesos mentales de clasificación dados por culturas tradicionales, la oposición verdadero/falso, correcto/incorrecto, por mencionar algunas dan pauta al individuo en proceso de construcción, a oponerse a la opresión, otorgando en ese momento la presencia del agente opresor para de esa forma identificar su posición social y los verdaderos deseos de satisfacción del placer.

En ese sentido es necesario entender las formas del poder, ya que no sólo prohíbe, también otorga, sede, concede y reconoce alindividuo bifurcadoentre ser oprimido u opresor. Sumado a esto la cultura del sujeto que otorga atributos, reglamenta comportamientos y determina roles clasificatorios de las dinámicas de poder. 

A raíz de lo anterior surgen dos proyectos. Uno es un libro objeto y el otro una antología de cuentos escritos por hombres. El primero es un encuentro temático entre escritores masculinos de diversas edades con diverso enfoque narrativo, es decir las posibilidades que encierra esta propuesta editorial se basan en la existencia de diversas innovacionesy nuevos tipos de creación. Es decir, la poesía redefinida, el ensayo creativo de perspectiva original y el cuento en su discurso ficcional pero crónico.  La segunda antología repiensa la masculinidad a través de un corpus de cuentos con la característica agregada de ser escritos por diez autores mexicanos de género masculino. Cada uno de los cuentos alcanzará a representar conductas y actitudes culturales que revaloricen la masculinidad en un sentido dialógico con la feminidad.La lectura de esta antología está acompañada de elementos de la realidad, incluso por asombroso o sorprendente que una acción o un personaje pudiera llegar a parecer, esas mismas emociones van sugerir reflexiones generadoras de cambios entorno a la figura del propio individuo.

*Tomado de Antología BABEL 2018

 

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